Un mendigo como yo solo tiene dos manos, mientras que el tesoro del Dador es inagotable. ¿Con qué lo llenaré? Solo tengo un almacén; allí afluyen sus actos de amor; mi lengua está cansada de contar sus dones.
Tuka dice: Ahora, déjenme descansar donde estoy; quedaré como marcado a fuego a sus pies.
Tuka dice: Ahora, déjenme descansar donde estoy; quedaré como marcado a fuego a sus pies.