Los santos me han acogido y se enorgullecen de mí.
Todo lo que deposito a sus pies, lo consideran
suficiente y lo aceptan. Tuka recoge el agua que ha
servido para lavar sus pies, la toma y se mantiene apartado.
Aunque no tiene ningún mérito acumulado, de pronto
Dios viene a su encuentro; Tuka tiene ahora un señor
que lo protege.
Todo lo que deposito a sus pies, lo consideran
suficiente y lo aceptan. Tuka recoge el agua que ha
servido para lavar sus pies, la toma y se mantiene apartado.
Aunque no tiene ningún mérito acumulado, de pronto
Dios viene a su encuentro; Tuka tiene ahora un señor
que lo protege.