No es la voz de un maestro, cae como la lluvia; los santos pueden oírla con sus oídos.
Esta palabra vacilante es un don de la gracia de Dios; la pronuncio tal como Él la forma en mí.
Este cuerpo es un don que nos hizo de una vez y para siempre; es una moneda acuñada en el taller verdadero.
Tuka dice: brota como una fuente de mantequilla; si la tragas, alimenta y reconforta el estómago.
Esta palabra vacilante es un don de la gracia de Dios; la pronuncio tal como Él la forma en mí.
Este cuerpo es un don que nos hizo de una vez y para siempre; es una moneda acuñada en el taller verdadero.
Tuka dice: brota como una fuente de mantequilla; si la tragas, alimenta y reconforta el estómago.