A mis ojos, Dios está muerto; que viva para quienes
vive. No cuento nada acerca de él ni
pronuncio su nombre; hemos desaparecido juntos.
Demasiado tiempo he ejercido el comercio mezclado de elogios
y reproches; ahora, dice Tuka, ya no le presto atención;
hasta ahora, he desperdiciado mi vida.
vive. No cuento nada acerca de él ni
pronuncio su nombre; hemos desaparecido juntos.
Demasiado tiempo he ejercido el comercio mezclado de elogios
y reproches; ahora, dice Tuka, ya no le presto atención;
hasta ahora, he desperdiciado mi vida.