Degüellan a los demás, su crueldad no tiene
límites; pobres desgraciados, se endeudan
y tendrán que probar el infierno.
Pintan de rojo una piedra para convertirla en un Dios;
le prometen una ofrenda. Tuka dice: no es más que un
juego de niños; se pondrían a gritar si otros les hicieran
un poco de daño.
límites; pobres desgraciados, se endeudan
y tendrán que probar el infierno.
Pintan de rojo una piedra para convertirla en un Dios;
le prometen una ofrenda. Tuka dice: no es más que un
juego de niños; se pondrían a gritar si otros les hicieran
un poco de daño.