Poseemos en el mundo un tesoro tal que no sabría describir las diversas alegrías que procura.
Está plenamente colmado, oh Dios, quien, lleno de anhelo, abraza tus pies y los besa.
Cuando se alcanza tu paz, se extinguen la fiebre, el pecado y el sentimiento de separación.
Tuka dice: Por todas partes, no veo ninguna diferencia entre las partes, ninguna distinción entre «los míos» y «los demás».
Está plenamente colmado, oh Dios, quien, lleno de anhelo, abraza tus pies y los besa.
Cuando se alcanza tu paz, se extinguen la fiebre, el pecado y el sentimiento de separación.
Tuka dice: Por todas partes, no veo ninguna diferencia entre las partes, ninguna distinción entre «los míos» y «los demás».