Es una dicha que yo haya nacido y recibido un cuerpo humano. Fue una gran ganancia; me hizo digno de la felicidad. He recibido órganos, una mano, un pie y una oreja, ojos y una boca para hablar; gracias a ellos, te he alcanzado, oh Narayana, y así se desvanece el mal de la vida mortal. Si el mérito se acumula grano a grano, entonces esto es su recompensa después de muchas vidas. Tu nombre se une a mi palabra; puesto que los santos se reúnen a mi alrededor por este lugar que he obtenido, ¡cómo podría estar jamás lo bastante agradecido! Todo lo que puedo hacer es depositar mi alma a tus pies, oh madre mía, Panduranga.
Hinduismo
Tukaram, Poema 339
Fuente The Poems of Tukârâma, trad. J. Nelson Fraser et K. B. Marathe, 3 vol., 1909-1915, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice