Eres nuestra madre misericordiosa, oh Vitthala, refugio de quien te suplica; la leche del amor fluye sin cesar de tu pecho, tu mirada es pura y dulce como el néctar. Sabes discernir lo que ocurre en lo más profundo de nosotros y no permites que el hambre, la sed, el dolor o el cansancio nos atormenten. Alejas la sed del deseo y de la ilusión; nos ofreces un lugar donde jugar. Tuka dice: Ponme entre los santos, donde la mano del tiempo no pueda alcanzarme.
Hinduismo
Tukaram, Poema 312
Fuente The Poems of Tukârâma, trad. J. Nelson Fraser et K. B. Marathe, 3 vol., 1909-1915, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice