Tenemos en casa una vaca lechera cuya leche no pueden contener los tres mundos. Su pelaje es azul oscuro, su nombre es Sridhara; pasta en la tierra y en los catorce mundos. No tiene ternero, sigue como una madre a cualquiera, y da su leche a todos los que la acarician; su leche fluye en cuatro abundantes chorros y sacia a Sanaka y a los demás sabios.
Tuka dice: Mi hambre no le importa, porque su amor sacia los tres mundos.
Tuka dice: Mi hambre no le importa, porque su amor sacia los tres mundos.