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Extracto
Cuando el devoto ha llegado a este punto, ya no siente el impulso de preguntarse si Dios puede demostrarse o no, si es omnipotente y omnisciente o no. Para él, Dios es solo el Dios del amor; es el ideal supremo del amor, y eso basta para todos sus fines. En cuanto amor, es evidente por sí mismo. No hace falta demostrarle al amante que el ser amado existe.
Fuente Vivekananda, Para-Bhakti o devoción suprema, El Dios del amor es su propia prueba, §2 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Swami Vivekananda, quien ama a Dios ya no necesita pruebas ni razonamientos sobre Su poder: para él, Dios es el Amor mismo, tan evidente como el ser amado lo es para quien ama. Hoy, en lugar de intentar demostrar o convencer, deja que tu amor hable a través de un acto sencillo: una mirada, una ayuda, una palabra tierna.
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