1. Después Mardoqueo permaneció en la corte con Bagatán y Tarés, los dos eunucos del rey, guardianes de la puerta del palacio.
2. Habiendo conocido sus pensamientos y penetrado sus designios, descubrió que se habían propuesto poner la mano sobre el rey Asuero, y se lo comunicó al rey.
3. Este hizo interrogar a los dos eunucos y, tras su confesión, los envió al suplicio.
4. El rey hizo escribir en las Crónicas lo que había sucedido, y Mardoqueo también dejó por escrito el recuerdo de ello.
5. Y el rey ordenó que ejerciera un cargo en el palacio, y le dio presentes por su denuncia.
6. Pero Amán, hijo de Amadato, el agagita, gozaba de gran honor ante el rey, y procuró destruir a Mardoqueo y a su pueblo a causa de los dos eunucos del rey.
2. Habiendo conocido sus pensamientos y penetrado sus designios, descubrió que se habían propuesto poner la mano sobre el rey Asuero, y se lo comunicó al rey.
3. Este hizo interrogar a los dos eunucos y, tras su confesión, los envió al suplicio.
4. El rey hizo escribir en las Crónicas lo que había sucedido, y Mardoqueo también dejó por escrito el recuerdo de ello.
5. Y el rey ordenó que ejerciera un cargo en el palacio, y le dio presentes por su denuncia.
6. Pero Amán, hijo de Amadato, el agagita, gozaba de gran honor ante el rey, y procuró destruir a Mardoqueo y a su pueblo a causa de los dos eunucos del rey.