1. Entonces los reyes y los príncipes de todas las ciudades y de todos los países, a saber, de la Siria Mesopotámica, de la Siria de Soba, de Libia y de Cilicia, enviaron a sus embajadores, quienes se presentaron ante Holofernes y le dijeron:
2. «Calma tu ira contra nosotros; es mejor servir, con la vida a salvo, a Nabucodonosor, el gran rey, y someternos a ti, que morir, después de haber sufrido, sucumbiendo a los males de la servidumbre.
3. Todas nuestras ciudades, cuanto poseemos, todas nuestras montañas, nuestras colinas, nuestros campos, nuestros rebaños de bueyes, ovejas, cabras, caballos y camellos, todos nuestros bienes y nuestras familias están ante ti.
4. Que todo cuanto tenemos esté bajo tu dominio.
5. Nosotros y nuestros hijos somos tus siervos.
6. Ven a nosotros como un señor pacífico y sírvete de nuestros servicios como te plazca».
2. «Calma tu ira contra nosotros; es mejor servir, con la vida a salvo, a Nabucodonosor, el gran rey, y someternos a ti, que morir, después de haber sufrido, sucumbiendo a los males de la servidumbre.
3. Todas nuestras ciudades, cuanto poseemos, todas nuestras montañas, nuestras colinas, nuestros campos, nuestros rebaños de bueyes, ovejas, cabras, caballos y camellos, todos nuestros bienes y nuestras familias están ante ti.
4. Que todo cuanto tenemos esté bajo tu dominio.
5. Nosotros y nuestros hijos somos tus siervos.
6. Ven a nosotros como un señor pacífico y sírvete de nuestros servicios como te plazca».
7. Holofernes descendió entonces de las montañas con sus jinetes, en gran número, y se apoderó de todas las ciudades y de todos los habitantes del país.
8. Tomó de todas las ciudades, para que sirvieran como auxiliares, hombres valientes y escogidos para la guerra.
9. Y era tal el terror que pesaba sobre aquellas provincias, que los habitantes de todas las ciudades, los magistrados y los personajes más honorables, así como la gente del pueblo, salían a su encuentro cuando se acercaba,
10. y lo recibían con coronas y antorchas, danzando al son de tambores y flautas.
11. Sin embargo, ni siquiera con esta conducta pudieron apaciguar la ferocidad de su corazón.
12. Destruyó sus ciudades y taló sus bosques sagrados.
13. Pues Nabucodonosor le había ordenado exterminar a todos los dioses de la tierra, para que solo él fuera llamado Dios por todas las naciones que el poder de Holofernes pudiera someter.
8. Tomó de todas las ciudades, para que sirvieran como auxiliares, hombres valientes y escogidos para la guerra.
9. Y era tal el terror que pesaba sobre aquellas provincias, que los habitantes de todas las ciudades, los magistrados y los personajes más honorables, así como la gente del pueblo, salían a su encuentro cuando se acercaba,
10. y lo recibían con coronas y antorchas, danzando al son de tambores y flautas.
11. Sin embargo, ni siquiera con esta conducta pudieron apaciguar la ferocidad de su corazón.
12. Destruyó sus ciudades y taló sus bosques sagrados.
13. Pues Nabucodonosor le había ordenado exterminar a todos los dioses de la tierra, para que solo él fuera llamado Dios por todas las naciones que el poder de Holofernes pudiera someter.
14. Después de recorrer Siria y Soba, toda Apamea y toda Mesopotamia, llegó adonde los idumeos, en la región de Gabaa;
15. y, después de tomar sus ciudades, se detuvo allí treinta días, durante los cuales hizo reunir todas las tropas de su ejército.
15. y, después de tomar sus ciudades, se detuvo allí treinta días, durante los cuales hizo reunir todas las tropas de su ejército.