Dios se encuentra en la memoria.
¿He vagado bastante por los espacios de mi memoria buscándote, Dios mío, y no Te he encontrado fuera de ella? ¡No, no he encontrado nada de Ti que no recuerde, desde el día en que me enseñaron a Ti! Desde ese día, no Te he olvidado.
Donde encontré la verdad, allí encontré a mi Dios, la Verdad misma, conocida entonces y desde entonces presente en mi memoria. Y, desde que Te conozco, no has salido de ella, y allí Te encuentro cada vez que Tu recuerdo me invita a Tus delicias. Estas son mis santas voluptuosidades, don de Tu misericordia, que ha dirigido una mirada a mi pobreza.
¿He vagado bastante por los espacios de mi memoria buscándote, Dios mío, y no Te he encontrado fuera de ella? ¡No, no he encontrado nada de Ti que no recuerde, desde el día en que me enseñaron a Ti! Desde ese día, no Te he olvidado.
Donde encontré la verdad, allí encontré a mi Dios, la Verdad misma, conocida entonces y desde entonces presente en mi memoria. Y, desde que Te conozco, no has salido de ella, y allí Te encuentro cada vez que Tu recuerdo me invita a Tus delicias. Estas son mis santas voluptuosidades, don de Tu misericordia, que ha dirigido una mirada a mi pobreza.