Dios, única alegría del corazón.
¡Lejos, Dios mío, lejos del corazón de Tu servidor, humillado ante Ti, encontrar su felicidad en cualquier alegría! Pues hay una que les es negada a los impíos, y que conocen Tus servidores que Te aman: esa alegría eres Tú. Y esta es la vida feliz: alegrarse en Ti, de Ti y por Ti; esta es, no hay otra. Ponerla en otra parte es perseguir una alegría distinta de la verdadera y, sin embargo, la voluntad que se aparta de ella todavía se aferra a su imagen.
¡Lejos, Dios mío, lejos del corazón de Tu servidor, humillado ante Ti, encontrar su felicidad en cualquier alegría! Pues hay una que les es negada a los impíos, y que conocen Tus servidores que Te aman: esa alegría eres Tú. Y esta es la vida feliz: alegrarse en Ti, de Ti y por Ti; esta es, no hay otra. Ponerla en otra parte es perseguir una alegría distinta de la verdadera y, sin embargo, la voluntad que se aparta de ella todavía se aferra a su imagen.