Todas las cosas participan de la verdad y de la bondad de Dios.
Y dirigí la mirada a lo demás, y vi que todo Te debe el ser, y que todo está contenido en Ti, no como en un lugar, sino porque Tú sostienes todo en Tu mano, que es toda verdad; y todo es verdadero en cuanto es, y la falsedad no es sino la atribución del ser a lo que no es. Y reconocí que todo tiene su conveniencia particular, no solo de lugar, sino también de tiempo; y que Tú, único Ser eterno, no comenzaste a obrar después de innumerables períodos de tiempo, porque los espacios de los tiempos, pasados o futuros, no podrían ni pasar ni llegar sin la acción de Tu permanencia.
Y dirigí la mirada a lo demás, y vi que todo Te debe el ser, y que todo está contenido en Ti, no como en un lugar, sino porque Tú sostienes todo en Tu mano, que es toda verdad; y todo es verdadero en cuanto es, y la falsedad no es sino la atribución del ser a lo que no es. Y reconocí que todo tiene su conveniencia particular, no solo de lugar, sino también de tiempo; y que Tú, único Ser eterno, no comenzaste a obrar después de innumerables períodos de tiempo, porque los espacios de los tiempos, pasados o futuros, no podrían ni pasar ni llegar sin la acción de Tu permanencia.