Jesús, Tú conoces mi nombre,
Y Tu dulce mirada me llama…
Me dice: «Abandono sencillo,
Quiero guiar tu barquilla».
De Tu vocecita de niño,
¡Oh, qué maravilla!
De Tu vocecita de niño,
Calmas el estruendo del oleaje,
Y el viento.
Si quieres descansar,
Cuando la tormenta ruge,
Dígnate posar sobre mi corazón
Tu cabecita rubia.
¡Qué cautivadora es Tu sonrisa
Cuando duermes!
Siempre con mi canto más dulce,
Quiero mecerte tiernamente,
¡Hermoso Niño!
Y Tu dulce mirada me llama…
Me dice: «Abandono sencillo,
Quiero guiar tu barquilla».
De Tu vocecita de niño,
¡Oh, qué maravilla!
De Tu vocecita de niño,
Calmas el estruendo del oleaje,
Y el viento.
Si quieres descansar,
Cuando la tormenta ruge,
Dígnate posar sobre mi corazón
Tu cabecita rubia.
¡Qué cautivadora es Tu sonrisa
Cuando duermes!
Siempre con mi canto más dulce,
Quiero mecerte tiernamente,
¡Hermoso Niño!