Catolicismo

Mateo, capítulo 23

1. Salido Jesus del Templo, iba ya andando, cuando se llegaron á él sus discípulos, á fin de hacerle reparar en la fábrica del Templo.
2. Pero el les dijo: ¿Veis toda esa gran fábrica? Pues yo os digo de cierto, que no quedará de ella piedra sobre piedra.
3. Y estando despues sentado en el Monte del olivar, se llegaron algunos de los discípulos y le preguntaron en secreto: Dínos, ¿cuándo sucederá eso? ¿y cuál será la señal de tu venida, y del fin del mundo?
5. Porque muchos han de venir en mi nombre, diciendo: Yo soy el Christo ó Mesías ; y seducirán á mucha gente.
6. Oiréis asimismo noticias de batallas, y rumores de guerra. No hay que turbaros por eso: que si bien han de preceder estas cosas, no es todavía esto el término.
7. Es verdad que se armará nacion contra nacion, y un reino contra otro reino, y habrá pestes, y hambres, y terremotos en varios lugares.
8. Empero todo esto aun no es mas que el principio de los males.
9. En aquel tiempo seréis entregados á los magistrados para ser puestos en los tormentos, y os darán la muerte; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre (por ser discípulos mios).
10. Con lo que muchos padecerán entonces escándalo, y se harán traicion unos á otros, y se odiarán recíprocamente.
11. Y aparecerá un gran número de falsos profetas que pervertirán á mucha gente.
12. Y por la inundacion de los vicios, se resfriará la caridad de muchos.
13. Mas el que perseveráre hasta el fin, ese se salvará.
14. Entre tanto se predicará este Evangelio del reino de Dios en todo el mundo, en testimonio para lodas las naciones: y entónces vendrá el fin.
15. Segun esto, cuando veréis que está establecida en el lugar santo la abominacion desoladora que predijo el Profeta Daniel (quien lea esto, nótelo bien):
16. en aquel trance los que moran en Judea, huyan á los montes;
17. y el que está en el terrado, no baje ó éntre á sacar cosa de su casa;
18. y el que se halle en el campo, no vuelva á coger su túnica ó ropa.
19. ¡Pero ay de las que estén en cinta ó criando, y no puedan huir aprisa en aquellos dias!
20. Rogad pues á Dios que Vuestra huida no sea en invierno ó en sábado, en que se puede caminar poco:
21. porque será tan terrible la tribulacion entonces, que no la hubo semejante desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás,
22. Y á no acortarse aquellos dias, ninguno se salvaria; mas abreviarse han por amor de los escogidos.
23. En tal tiempo, si alguno os dice: El Christo ó Mesías está aquí ó allí; no le creais.
24. Porque aparecerán falsos christos y falsos profetas, y harán alarde de grandes maravillas y prodigios; por manera que aun los escogidos (si posible fuera) caerian en error.
25. Ya veis que yo os lo he predicho.
27. Porque como el relámpago sale del Oriente, y se deja ver en un instante hasta el Occidente, así será el advenimiento del Hijo del hombre.
28. Y donde quiera que se halláre el cuerpo, allí se juntarán las águilas .
29. Pero luego despues de la tribulacion de aquellos dias, el sol se oscurecerá, la luna no alumbrará, y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes ó los ángeles de los cielos temblarán :
30. Entónces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre, á cuya vista todos los pueblos de la tierra prorumpirán en llantos: y verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes resplandecientes del cielo con gran poder y magestad.
31. El cual enviará sus ángeles, que á voz de trompeta sonora congregarán á sus escogidos de las cuatro partes del mundo, desde un horizonte de cielo hasta el otro.
33. pues así tambien, cuando vosotros viéreis todas estas cosas, tened por cierto que ya el Hijo del hombre está para llegar, que está ya' á la puerta.
34. Lo que os aseguro es que no se acabará esta generacion, hasta que se cumpla todo eso .
35. El cielo y la tierra pasarán; pero mis palabras no fallarán.
36. Mas en órden al dia y á la hora, nadie lo sabe, ni aun los ángeles del cielo, sino solo mi Padre.
37. Lo que sucedió en los dias de Noé, eso mismo sucederá en la venida del Hijo del hombre:
38. porque así como en los dias anteriores al diluvio proseguian los hombres comiendo y bebiendo , casándose y casando á sus hijos, hasta el dia mismo de la entrada de Noé en el arca,
39. y no pensaron jamás en el diluvio hasta que le vieron comenzado, y los arrebató á todos; así sucederá en la venida del Hijo del hombre.

Fuente La Sagrada Biblia, trad. Félix Torres Amat (1836), es.wikisource.org · Índice