Catolicismo

Mateo, capítulo 13

2. y dijo á sus cortesanos: Este es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso resplandece tanto en él la virtud de hacer milagros.
3. Es de saber que Heródes prendió áJuan, y atado con cadenas le metió en la cárcel por causa de Herodías muger de su hermano.
4. Porque Juan le decia: No te es lícito tenerla por muger.
5. Y Heródes bien queria hacerle morir, pero no se atrevia por temor del pueblo; porque todos tenian á Juan por un Profeta.
6. Mas en la celebridad del cumpleáños de Heródes, salió á bailar la hija de Herodías en medio de la corte; y gustó tanto á Heródes,
7. que la prometió con juramento darla cualquiera cosa que le pidiese.
8. Con eso ella, prevenida antes por su madre, Dame aquí, dijo, en una fuente ó plato la cabeza de Juan Bautista.
9. Contristóse el rey: sin embargo en atencion al juramento , y á los convidados, mandó dársela.
10. Y así envió á degollar á Juan en la cárcel.
13. Jesus pues habiendo oido aquello que Heródes decia de él, retiróse de allí por mar á un lugar desierto, fuera de poblado; mas entendiéndolo las gentes, salieron de sus ciudades, siguiéndole á pié por tierra.
14. Y Jesus al salir del barco, viendo tan gran gentío, se movió á lástima, y curó á sus enfermos.
15. Al caer de la tarde, sus discípulos se llegaron á él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora es ya pasada: despacha esas gentes para que vayan á las poblaciones á comprar que comer.
16. Pero Jesus les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.
17. A lo que respondieron: no tenemos aquí mas de cinco panes y dos peces.
18. Díjoles él: Traédmelos acá.
19. Y habiendo mandado sentar á todos sobre la yerba, tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, los bendijo, y partió, y dió los panes á los discípulos, y los discípulos los dieron á la gente. 20 Y todos comieron, y se saciaron; y de lo que sobró, recogieron doce canastos llenos de pedazos.
21. El número de los que comieron, fue de cinco mil hombres, sin contar mugeres y niños.
22. Inmediatamente despues Jesus obligó a sus disciípulos á embarcarse, é ir á esperarle al otro lado del lago, mientras que despedia á los pueblos.
23. Y despedidos estos, se subió solo á orar en un monte, y entrada la noche se mantuvo allí solo:
24. entre tanto la barca estaba en medio del mar batida reciamente de las olas, por tener el viento contrario.
25. Cuando ya era la cuarta vela de la noche, vino Jesus ácia ellos caminando sobre el mar.
26. Y viéndole los discípulos caminar sobre el mar, se conturbaron, y dijeron: Es una fantasma; y llenos de miedo comenzaron á gritar.
27. Al instante Jesus les habló, diciendo: Cobrad ánimo: soy yo, no tengais miedo.
28. Y Pedro respondió: Señor, si eres tu, mándame ir ácia tí sobre las aguas.
29. Y él le dijo: Ven. Y Pedro bajando de la barca, iba caminando sobre el agua para llegar á Jesus.
31. Al punto Jesus, extendiendo la mano, le cogió del brazo, y le dijo: Hombre de poca fé, ¿por que, has titubeado?
32. Y luego que subieron á la barca, calmo el viento.
33. Mas los que dentro estaban, se acercaron á el y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres tú el Hijo de Dios .
34. Atravesado luego el lago, arribaron á tierra de Gennesaret.
35. cumpliendo así la palabra del profeta: «Abriré Mi boca en parábolas, y revelaré cosas ocultas desde la creación del mundo».
36. Luego, después de despedir a la multitud, volvió a la casa; sus discípulos se acercaron y Le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».
37. Él respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
38. el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la cizaña, los hijos del Maligno;
39. el enemigo que la sembró es el diablo; la cosecha, el fin del mundo; los segadores son los ángeles.
40. Así como se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo.
41. El Hijo de Dios enviará a Sus ángeles, y ellos quitarán de Su reino todos los escándalos y a quienes cometen la iniquidad,
42. y los arrojarán al horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
43. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!
44. «El reino de los cielos es también semejante a un tesoro escondido en un campo; el hombre que lo encuentra vuelve a esconderlo allí y, lleno de alegría, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo.
45. «El reino de los cielos es también semejante a un mercader que buscaba perlas finas.
46. Al encontrar una perla de gran valor, fue, vendió todo lo que tenía y la compró.
47. «El reino de los cielos es también semejante a una red que se echa en el mar y recoge peces de toda clase.
48. Cuando está llena, los pescadores la sacan y, sentándose en la orilla, escogen los buenos para ponerlos en recipientes y arrojan los malos.
49. Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de los justos,
50. y los arrojarán al horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
51. «¿Han comprendido todas estas cosas?» Ellos le dijeron: «Sí, Señor».
52. Y añadió: «Por eso, todo escriba versado en lo referente al reino de los cielos se parece a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas».
53. Después de que Jesús hubo terminado estas parábolas, se fue de allí.
54. Al llegar a su patria, enseñaba en la sinagoga; y ellos, llenos de asombro, decían: «¿De dónde le vienen a este esta sabiduría y estos milagros?
55. ¿No es el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?
56. ¿Y no están todas sus hermanas entre nosotros? ¿De dónde le vienen, pues, todas estas cosas?»
57. Y era para ellos motivo de escándalo. Pero Jesús les dijo: «Un profeta solo carece de honor en su patria y en su casa».
58. Y no hizo muchos milagros en aquel lugar, a causa de su incredulidad.

Fuente La Sagrada Biblia, trad. Félix Torres Amat (1836), es.wikisource.org · Índice