Catolicismo

Mateo, capítulo 4

2. Y despues de haber ayunado cuarenta dias con cuarenta noches, tuvo hambre.
3. Entónces acercándose el tentador le dijo: Si eres el Hijo de Dios, dí que esas piedras se conviertan en panes.
4. Mas Jesus le respondió: Escrito está : No de solo pan vive el hombre, sino de toda palabra ó disposicion que sale de la boca de Dios.
5. Despues de esto le trasportó el diablo á la santa ciudad de Jerusalem, y le puso sobre lo alto del Templo.
6. y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, échate de aquí abajo. Pues está escrito : Que te ha encomendado á sus ángeles, los cuales te tomarán en las palmas de sus manos, para que tu pié no tropieze contra alguna piedra.
7. Replicóle Jesus: Tambien está escrito : No tentarás al Señor tu Dios.
8. Todavía le subió el diablo á un monte muy encumbrado; y mostróle todos los reinos del mundo, y la gloria de ellos,
9y le dijo: Todas estas cosas te daré, si postrándote delante de mí me adorares.
11. Con eso le dejó el diablo; y hé aquí que se acercaron los ángeles, y le servian.
— 12 Oyendo despues Jesus que Juan habia sido encarcelado, retiróse a Galilea;
13. dejando la ciudad de Nazareth, fue á morar en Capharnaum, ciudad marítima, en los confines de Zabulon y Nephthalim:
14. con que vino a cumplirse lo que dijo el Profeta Isaías :
15. El pais de Zabulon, y et pais de Nephthalim, por donde se va al mar de Tiberiádes á la otra parte del Jordan, la Gatitea de los gentiles,
16. este pueblo que yacia en tas tinieblas, ha visto una luz grande: luz que ha venido a iluminar á los que habitaban en la region de las sombras de la muerte.
17. Desde entonces empezó Jesus á predicar, y decir: Haced penitencia; porque está cerca el reino de los cielos.
— 18 Caminando un dia Jesus por la ribera del mar de Galilea, vio á dos hermanos, Simon, llamado Pedro, y Andres su hermano, echando la red en el mar, (pues eran pescadores)
19. y les digo: Seguidme á mí, y yo haré que vengais á ser pescadores de hombres.
21. Pasando mas adelante, vió á otros dos hermanos, Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, recomponiendo sus redes en la barca con Zebedeo su padre; y los llamó.
22. Ellos tambien al punto, dejadas las redes y á su padre, le siguieron.
23. É iba Jesus recorriendo toda la Galilea, enseñando en sus synagogas, y predicando el Evangelio ó buena nueva del reino celestial; y sanando toda dolencia, y toda enfermedad en los del pueblo.
24. Con lo que corrió su fama por toda la Syria, y presentábanle todos los que estaban enfermos, y acosados de varios males y dolores agudos, los endemoniados, los lunáticos, los paralíticos; y los curaba:
25. Componte luego con tu contrario, mientras estás con él todavía en el camino; no sea que te ponga en manos del juez, y el juez te entregue en las del alguacil, y te metan en la cárcel.

Fuente La Sagrada Biblia, trad. Félix Torres Amat (1836), es.wikisource.org · Índice