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Extracto
Al despertar, creía, sentía que existe un cielo y que ese cielo está poblado de almas que me quieren y me consideran su hija. Esa impresión permanece en mi corazón, tanto más dulce cuanto que la Venerable Madre Ana de Jesús me había sido hasta entonces, me atrevo casi a decirlo, indiferente; nunca la había invocado, y su pensamiento no me venía a la mente sino al oír hablar de ella, cosa bastante rara. Y ahora sé, comprendo cuán poco indiferente le era yo, por su parte, y ese pensamiento aumenta mi amor, no solo por ella, sino por todos los bienaventurados habitantes de la patria celestial.
Fuente Historia de un alma, parte 1, capítulo 11, §14 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según santa Teresa de Lisieux, un sueño en el que la Venerable Madre Ana de Jesús, una carmelita del siglo XVI, la colmaba de ternura le hizo sentir que el cielo está poblado de almas que nos aman como a sus hijos. Hoy, piensa en una persona fallecida que te amó, da gracias a Dios por ella y deja que ese lazo de amor suavice tu jornada.
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