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Extracto
Dile a mi alma: «Yo soy tu salvación». Habla en voz alta, para que oiga. El oído de mi corazón está ante Ti, Señor; ábrelo y dile a mi alma: «Yo soy tu salvación». ¡Y yo corro tras esa voz y me aferro a Ti!
Fuente Confesiones, libro primero, capítulo V, §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Agustín en sus Confesiones, el alma que busca a Dios Le pide que le diga «Yo soy tu salvación», y luego corre tras esa voz para aferrarse a Él. Hoy, toma un momento de calma, inclina «el oído de tu corazón» y di sencillamente «Habla, para que oiga»; luego anota un pensamiento sereno que te venga.
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