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Extracto
Ese nombre, según el designio de Tu misericordia, Señor, ese nombre de mi Salvador, Tu Hijo, mi tierno corazón lo había bebido amorosamente con la misma leche de mi madre, y había quedado en el fondo de él; y, sin ese nombre, ningún libro, por lleno que estuviera de doctrina, elocuencia y verdad, podía arrebatarme por completo.
Fuente Confesiones, libro tercero, capítulo IV, §2 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Agustín, aun cuando buscaba la sabiduría en los libros de los filósofos, nada podía cautivarlo por completo sin el nombre de Cristo, que había recibido de muy pequeño con el amor de su madre, santa Mónica. Hoy, recuerda una palabra, una oración o un gesto de fe que recibiste en tu infancia, y transmítelo a tu vez, con ternura, a alguien más joven.
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