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Extracto
«Nadie —dijo Jesús— puede venir después de Mí si Mi Padre, que Me envió, no lo atrae». Después nos enseña que basta llamar para que nos abran, buscar para encontrar y extender humildemente la mano para recibir. Añade que todo lo que se le pide a Su Padre en Su Nombre, Él lo concede. Sin duda, por eso el Espíritu Santo, antes del nacimiento de Jesús, dictó esta oración profética: «Atráeme, correremos…»
Fuente Historia de un alma, parte 1, capítulo 11, §7 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según santa Teresa de Lisieux, Jesús nos asegura que basta llamar, buscar y extender humildemente la mano para recibir; por eso ella ama la oración del Cantar de los Cantares «Atráeme, correremos», que pide a Dios que nos atraiga hacia Él. Hoy, presenta a Dios una petición concreta y confiada, con palabras sencillas, y luego déjasela sin inquietarte por la respuesta.
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