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Extracto
Ame escuchar la palabra de Dios, ya sea que la oiga en las conversaciones familiares de sus amigos espirituales, ya sea que la oiga en el sermón: recíbala siempre con atención y respeto: sáquele buen provecho, y no permita que caiga en tierra; antes bien, consérvela en su corazón, como un bálsamo precioso, a imitación de la Santísima Virgen, que guardaba cuidadosamente en el suyo todas las palabras que se decían en alabanza de su Hijo.
Fuente Introducción a la vida devota, capítulo xvii (41), §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Francisco de Sales, una palabra de Dios, escuchada en una conversación amistosa o en una predicación, se guarda en el corazón como un bálsamo precioso, a la manera de la Virgen María, que guardaba todo lo que se decía de su Hijo. Hoy, elige una palabra que te haya conmovido recientemente, anótala, y vuelve a ella tres veces durante el día para dejar que actúe en ti.
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