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Extracto
Solo se los pido al corazón fraterno, que, si me aprueba, se alegra por mí; si me desaprueba, se entristece por mí y, tanto en la alabanza como en la censura, siempre me ama.
Fuente Confesiones, libro décimo, capítulo IV, §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Agustín, la alegría compartida, la compasión y la oración que espera de sus lectores solo las aguarda de un corazón fraterno: un corazón que se alegra del bien del otro, se entristece por sus faltas, y lo ama siempre, lo apruebe o no. Hoy, ante alguien que te decepciona, consérvale tu afecto: di lo que no va bien si es necesario, pero sin retirarle tu amor.
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