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Extracto
Compartamos nuestro pan con quien tiene hambre; recibamos bajo nuestro techo al pobre que no tiene dónde cobijarse; cubramos al que está desnudo y no despreciemos a quienes comparten nuestro barro.
Fuente Confesiones, libro decimotercero, capítulo XVIII, §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Agustín, compartir el pan, acoger al pobre y vestir al desnudo es reconocer en cada uno a un «conciudadano de nuestro barro», es decir, a un hermano hecho de la misma arcilla humana que nosotros. Hoy, comparte algo concreto (una comida, una prenda, un poco de tu tiempo) con alguien que lo necesite, mirándolo como a tu igual.
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