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Extracto
Considere el amor con que Jesucristo nuestro Señor sufrió tanto en este mundo, y particularmente en el huerto de los Olivos y en el monte Calvario. Este amor pensaba en usted, y por medio de todas aquellas penas y fatigas obtenía de Dios Padre buenas resoluciones y santas promesas para su corazón, y obtenía también todo lo que usted necesita para mantener, alimentar, fortalecer y consumar estas resoluciones.
Fuente Introducción a la vida devota, capítulo xiii (114), §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Francisco de Sales, el amor con que Jesús atravesó el sufrimiento ya pensaba en ti: obtenía para tu corazón buenas resoluciones y «santas promesas» (compromisos sinceros con Dios), y toda la fuerza para cumplirlos. Hoy, elige una buena resolución sencilla y confíala a ese amor que te sostiene, en lugar de contar solo con tus propias fuerzas.
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