Tamaño del texto
Extracto
¡Dios mío, que mis recuerdos sean acciones de gracias y que publique Tus misericordias conmigo! Que todas mis potencias interiores se impregnen de Tu amor; que exclamen: «Señor, ¿quién es semejante a Ti? Has roto mis cadenas; mi corazón Te ofrece un sacrificio de alabanza».
Fuente Confesiones, libro octavo, capítulo I, §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Agustín, recordar la propia vida puede convertirse en acción de gracias: él relee su camino para reconocer en él las misericordias de Dios, que rompió sus cadenas. Esta noche, anota tres momentos de tu día o de tu vida en que fuiste liberado, ayudado o levantado, y da gracias por cada uno.
Recibir cada día una lección de esta enseñanza por correo o Telegram
Me inscribo gratis →