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Extracto
Escucho y pondero estas opiniones; pero lejos de mí toda disputa. «La disputa solo sirve para arruinar la fe de quienes escuchan», mientras que la ley edifica a quienes saben hacer buen uso de ella; su fin es el amor que nace de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera, y el divino Maestro no ignora cuáles son «los dos mandamientos en que ha reducido la ley y los profetas».
Fuente Confesiones, libro duodécimo, capítulo XVIII · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Agustín, ante opiniones distintas sobre la Escritura, más vale escuchar que discutir, porque el fin de toda la ley de Dios es el amor que nace de un corazón puro; Jesús la resumió en dos mandamientos: amar a Dios y amar al prójimo. Hoy, en una conversación en la que no estés de acuerdo, escucha primero hasta el final, sin intentar ganar.
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