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Extracto
Por último, Filotea, en medio de todas nuestras sequedades y esterilidades, no perdamos el ánimo. Pero, esperando con paciencia el regreso de los consuelos, sigamos siempre nuestro camino. No descuidemos por ello ningún ejercicio de piedad; al contrario, multipliquemos, si es posible, nuestras buenas obras; y, no pudiendo ofrecer nada mejor a nuestro Esposo, ofrezcámosle nuestro corazón tal como está, todo seco; este homenaje no Le será menos agradable, con tal de que estemos bien decididos a amarlo siempre.
Fuente Introducción a la vida devota, capítulo xiv (100), §6 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Francisco de Sales, que se dirige aquí a Filotea («la que ama a Dios»), los momentos de «sequedad», en los que la oración ya no tiene sabor, no son un fracaso: podemos ofrecer a Cristo nuestro corazón tal como está, y eso Le agrada igual. Hoy, si una tarea o una relación te parece sin sabor, realízala de todos modos con cuidado, como un regalo sencillo ofrecido por amor.
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