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Extracto
Renunciando a la amargura en sus palabras, se abstiene de hablar con dureza. Toda palabra humana, agradable al oído, encantadora, que conmueve el corazón, cortés, grata a la gente y amada por ella: esas son las palabras que pronuncia.
Fuente Tevigga Sutta 2.6-8 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según el Tevigga Sutta, el discípulo del Buda renuncia a las palabras amargas y solo pronuncia palabras amables, que llegan al corazón y que a la gente le gusta oír. Hoy, antes de hablar con alguien que te irrita, elige conscientemente una palabra suave y cortés, y observa cómo cambia la conversación.
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