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Extracto
El Bienaventurado le dijo a Yasa: «Aquí no hay aflicción; aquí no hay tribulaciones. Ven conmigo y te enseñaré la verdad, y la verdad disipará tus penas». Cuando Yasa, el noble joven, oyó que no había aflicción, ni tribulaciones, ni penas, su corazón se reconfortó. Entró en el lugar donde se encontraba el Bienaventurado y se sentó junto a él.
Fuente El Evangelio de Buda, XVIII, §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según el Evangelio de Buda, una palabra de acogida y de verdad puede reconfortar un corazón en la pena: al joven Yasa, turbado por los sufrimientos del mundo, el Buda le dice que junto a él no hay aflicción ni tribulaciones. Hoy, dile a alguien que sufre una frase sencilla que lo tranquilice, y esta noche, fíjate en las palabras que te calmaron.
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