¿Qué nos toca más de cerca, nuestra gloria o nuestra persona?
¿Qué nos es más preciado, nuestra persona o nuestras riquezas?
¿Cuál es la mayor desgracia, adquirirlas o perderlas?
Por eso, quien tiene grandes pasiones está necesariamente expuesto a grandes sacrificios.
Quien esconde un rico tesoro sufre necesariamente grandes pérdidas.
Quien sabe contentarse con lo que tiene está a salvo del deshonor.
Quien sabe detenerse nunca perece.
Podrá subsistir mucho tiempo.
¿Qué nos es más preciado, nuestra persona o nuestras riquezas?
¿Cuál es la mayor desgracia, adquirirlas o perderlas?
Por eso, quien tiene grandes pasiones está necesariamente expuesto a grandes sacrificios.
Quien esconde un rico tesoro sufre necesariamente grandes pérdidas.
Quien sabe contentarse con lo que tiene está a salvo del deshonor.
Quien sabe detenerse nunca perece.
Podrá subsistir mucho tiempo.