Taoísmo

Tao Te King, capítulo 10

El alma espiritual debe gobernar al alma sensitiva.
Si el hombre conserva la unidad, ambas podrán permanecer indisolubles.
Si domina su fuerza vital y la vuelve extremadamente flexible, podrá ser como un recién nacido.
Si se libra de las luces de la inteligencia, podrá quedar exento de toda imperfección (moral).
Si ama al pueblo y procura la paz en el reino, podrá practicar el no obrar.
Si deja que las puertas del Cielo se abran y se cierren, podrá ser como la hembra (es decir, permanecer en reposo).
Si sus luces penetran en todas partes, podrá parecer ignorante.
Produce a los seres y los alimenta.
Los produce y no los considera de su propiedad.
Les hace el bien y no cuenta con ellos.
Reina sobre ellos y no los trata como señor.
A esto se le llama poseer una virtud profunda.

Fuente Lao-tseu, Tao Te King (Le Livre de la Voie et de la Vertu), trad. Stanislas Julien (1842), fr.wikisource.org — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice