Como el núcleo de una almendra queda completamente dañado
si se le arranca de su cáscara antes de madurar,
así el error, en el camino del peregrino,
daña el núcleo de su alma.
Cuando el conocedor es iluminado por Dios,
el núcleo madura, rompe su cáscara
y se marcha, para no volver jamás.
Pero otro conserva su cáscara,
mientras resplandece como un sol radiante,
y cumple otro ciclo.
Del agua y de la tierra se eleva como un árbol,
cuyas altas ramas se alzan hacia el cielo;
luego, de la semilla de ese árbol,
se produce una cosecha centuplicada.
Como el crecimiento de una semilla en una línea que se convierte en árbol,
del punto nace una línea, luego un círculo;
cuando se completa el ciclo de ese círculo,
entonces el último se une al primero,
si se le arranca de su cáscara antes de madurar,
así el error, en el camino del peregrino,
daña el núcleo de su alma.
Cuando el conocedor es iluminado por Dios,
el núcleo madura, rompe su cáscara
y se marcha, para no volver jamás.
Pero otro conserva su cáscara,
mientras resplandece como un sol radiante,
y cumple otro ciclo.
Del agua y de la tierra se eleva como un árbol,
cuyas altas ramas se alzan hacia el cielo;
luego, de la semilla de ese árbol,
se produce una cosecha centuplicada.
Como el crecimiento de una semilla en una línea que se convierte en árbol,
del punto nace una línea, luego un círculo;
cuando se completa el ciclo de ese círculo,
entonces el último se une al primero,