La mujer separada de su amado hila en la rueca.
La ciudad del cuerpo se alza en toda su belleza; en su seno,
se ha edificado el palacio de la mente.
La rueda del amor gira en el cielo, y su asiento está hecho
de las joyas del conocimiento:
¡Qué hilos sutiles teje la mujer, y cómo los afina con amor
y reverencia!
Kabîr dice: «Tejo la guirnalda del día y de la noche. Cuando
mi Amado venga y me toque con sus pies, le ofreceré
mis lágrimas».
La ciudad del cuerpo se alza en toda su belleza; en su seno,
se ha edificado el palacio de la mente.
La rueda del amor gira en el cielo, y su asiento está hecho
de las joyas del conocimiento:
¡Qué hilos sutiles teje la mujer, y cómo los afina con amor
y reverencia!
Kabîr dice: «Tejo la guirnalda del día y de la noche. Cuando
mi Amado venga y me toque con sus pies, le ofreceré
mis lágrimas».