¿Hay algún sabio que quiera escuchar esta música solemne que
se eleva en el cielo?
Pues Él, la Fuente de toda música, llena todos los vasos hasta
hacerlos rebosar, y Él mismo reposa en la plenitud.
Quien está en el cuerpo siempre tiene sed, pues persigue lo
fragmentario:
Pero siempre brota, aún más profundamente, el sonido: «Él es
eso: eso es Él», fundiendo el amor y la renuncia en uno solo.
Kabîr dice: «¡Oh, hermano! Esa es la Palabra primordial».
se eleva en el cielo?
Pues Él, la Fuente de toda música, llena todos los vasos hasta
hacerlos rebosar, y Él mismo reposa en la plenitud.
Quien está en el cuerpo siempre tiene sed, pues persigue lo
fragmentario:
Pero siempre brota, aún más profundamente, el sonido: «Él es
eso: eso es Él», fundiendo el amor y la renuncia en uno solo.
Kabîr dice: «¡Oh, hermano! Esa es la Palabra primordial».