Quien es humilde y está satisfecho, quien mira a todos por igual, cuya mente está llena de aceptación y paz;
Quien lo ha visto y tocado queda libre de todo miedo y de todo tormento.
Para él, el pensamiento constante de Dios es como una pasta de sándalo extendida sobre el cuerpo; nada más lo alegra.
Su trabajo y su descanso están llenos de música: irradia el resplandor del amor.
Kabîr dice: «Toca los pies de quien es uno e indivisible, inmutable y apacible; quien llena hasta el borde de alegría todos los recipientes y cuya forma es amor.»
Quien lo ha visto y tocado queda libre de todo miedo y de todo tormento.
Para él, el pensamiento constante de Dios es como una pasta de sándalo extendida sobre el cuerpo; nada más lo alegra.
Su trabajo y su descanso están llenos de música: irradia el resplandor del amor.
Kabîr dice: «Toca los pies de quien es uno e indivisible, inmutable y apacible; quien llena hasta el borde de alegría todos los recipientes y cuya forma es amor.»