Puedes adornar a un burro y prodigarle tus atenciones; hagas lo que hagas, nunca se convertirá en un caballo.
Nunca dejará de rebuznar; ¿cómo podría renegar de su propia naturaleza?
Puedes instalar a un perro en un palanquín; pero no dejará de ladrar sin razón.
Tuka dice: estos comportamientos son naturales en las criaturas; hagas lo que hagas, no se puede desarraigar un hábito.
Nunca dejará de rebuznar; ¿cómo podría renegar de su propia naturaleza?
Puedes instalar a un perro en un palanquín; pero no dejará de ladrar sin razón.
Tuka dice: estos comportamientos son naturales en las criaturas; hagas lo que hagas, no se puede desarraigar un hábito.