¡Oh, Señor de los sentidos, eres poderoso! ¿Por qué tardas en hablar? Explícame esta cuestión.
Di: «Así es», y me levantaré para tocar tus pies.
Acogiendo tus palabras con alegría, Tuka danzará, embargado por una tierna admiración.
Di: «Así es», y me levantaré para tocar tus pies.
Acogiendo tus palabras con alegría, Tuka danzará, embargado por una tierna admiración.