La vida de acción y la vida de contemplación las
hemos fundido en una sola; hemos extraído
su esencia. Hemos reducido nuestra actividad
vital al fuego de una profunda filosofía, para unir
nuestra alma con lo supremo. Hemos cocido a Bramha en
Bramha, muy rápidamente; la experiencia nos reveló
que el plato era sabroso. Descubrimos
que los dos sabores se unen con este propósito; a
bocados llenos, saboreamos la contemplación
de uno mismo. Tuka recuperó la salud de sus ocho miembros
y manifestó, en los patios de los templos, la alegría
de haber encontrado su verdadero Ser.
hemos fundido en una sola; hemos extraído
su esencia. Hemos reducido nuestra actividad
vital al fuego de una profunda filosofía, para unir
nuestra alma con lo supremo. Hemos cocido a Bramha en
Bramha, muy rápidamente; la experiencia nos reveló
que el plato era sabroso. Descubrimos
que los dos sabores se unen con este propósito; a
bocados llenos, saboreamos la contemplación
de uno mismo. Tuka recuperó la salud de sus ocho miembros
y manifestó, en los patios de los templos, la alegría
de haber encontrado su verdadero Ser.