Me atormentaban el «mío» y el «tuyo»;
no veía lo que tenía cerca. La
morada que buscaba, ya la tengo; mi deseo está
satisfecho. Mi único temor, dice Tuka, es que Vitthoba
se enoje conmigo.
no veía lo que tenía cerca. La
morada que buscaba, ya la tengo; mi deseo está
satisfecho. Mi único temor, dice Tuka, es que Vitthoba
se enoje conmigo.