Cuando encontramos de nuevo a nuestro padre y a nuestra madre, toda
reserva desaparece. Sin duda, entonces sentimos todos los placeres
que conocen los seres humanos; nuestra boca puede
comer sin restricción. Todo lo mejor que tiene una madre,
lo reserva para su hijo y se lo pone en los labios. Estamos
plenamente satisfechos, dice Tuka.
reserva desaparece. Sin duda, entonces sentimos todos los placeres
que conocen los seres humanos; nuestra boca puede
comer sin restricción. Todo lo mejor que tiene una madre,
lo reserva para su hijo y se lo pone en los labios. Estamos
plenamente satisfechos, dice Tuka.