Te llaman océano de misericordia; ¿por qué tardas entonces, oh Panduranga? ¿Por qué aún no Te compadeces? Lloro como la cría del ciervo por su madre cuando, agotada por la sed y el hambre en la selva, la busca. Aliméntame, oh madre, con la leche de Tu amor; corre hacia mí, con el pecho henchido.
Tuka dice: ¿Quién sino Tú, oh Panduranga, aliviará mis tormentos?
Tuka dice: ¿Quién sino Tú, oh Panduranga, aliviará mis tormentos?