No siento placer ni de día ni de noche, estoy
cubierto de vergüenza, me repugna hablar.
Las palabras insípidas son como ráfagas de viento;
nos irrita el deshonor que nos infligen. La
mente llora por sí misma hasta ahogarse; entonces
se calla. Tuka dice: Usted sabe todo esto; ¿por qué
prosigo esta vana disputa?
cubierto de vergüenza, me repugna hablar.
Las palabras insípidas son como ráfagas de viento;
nos irrita el deshonor que nos infligen. La
mente llora por sí misma hasta ahogarse; entonces
se calla. Tuka dice: Usted sabe todo esto; ¿por qué
prosigo esta vana disputa?