El espíritu de Dios está en todas las cosas; su morada última está en el uno mismo indiviso, sin defecto ni compañero. Tal es la proclamación de los santos, fundada en una abundante experiencia. Este uno mismo se transforma en «mío» y en «tuyo», pero aparta estas nociones y todo vuelve a ser uno; no hace falta reflexionar mucho sobre ello. Tuka dice: ningún otro ser puede llegar a existir sin ser invitado, pero el uno mismo se multiplicó según un propósito que concibió.
Hinduismo
Tukaram, Poema 1666
Fuente The Poems of Tukârâma, trad. J. Nelson Fraser et K. B. Marathe, 3 vol., 1909-1915, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice