Alabo a uno, y los demás naturalmente piensan que son
censurados. Aunque no sea mi intención,
la censura recae sobre ellos. Este hombre es bueno,
aquel otro malo: no veo ninguna verdad en esas palabras.
«Que refrene mis palabras, dice Tuka, y continúe
mi contemplación.»
censurados. Aunque no sea mi intención,
la censura recae sobre ellos. Este hombre es bueno,
aquel otro malo: no veo ninguna verdad en esas palabras.
«Que refrene mis palabras, dice Tuka, y continúe
mi contemplación.»