Mi fuerza se agotó por el largo asalto de los sentidos; pero, sea lo que sea lo que haya ocurrido, lo he depositado todo ante Ti.
Que este propósito de servirte permanezca en mí; así sabré que Te he entregado mi carga.
Servirte con el cuerpo, la palabra y la mente es mi pensamiento constante; por mi fe en Ti, he muerto al mundo.
Tuka dice: ¡Si Te dirijo una oración sincera, que Narayana me escuche!
Que este propósito de servirte permanezca en mí; así sabré que Te he entregado mi carga.
Servirte con el cuerpo, la palabra y la mente es mi pensamiento constante; por mi fe en Ti, he muerto al mundo.
Tuka dice: ¡Si Te dirijo una oración sincera, que Narayana me escuche!