2. Y ví asimismo como un mar de vidrio revuelto con fuego, y á los que habian vencido á la bestia y á su imágen, y al número de su nombre, que estaban sobre el mar trasparente , teniendo unas cítaras de Dios;
3. y cantando el cántico de Moysés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandiosas y admirables son tus obras, ¡oh Señor Dios omnipotente! justos y verdaderos son tus caminos, ¡oh rey de los siglos!
4. ¿Quién no Te temerá ¡oh Señor! y no engrandecerá Tu santo nombre? puesto que Tú solo eres el piadoso : de aquí es que todas las naciones vendrán, y se postrarán en Tu acatamiento, visto que Tus juicios están manifiestos .
5. Despues de esto miré otra vez, y hé aqui que fue abierto en el cielo el Templo del tabernáculo del testimonio ó el Santa-Santorum;
3. y cantando el cántico de Moysés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandiosas y admirables son tus obras, ¡oh Señor Dios omnipotente! justos y verdaderos son tus caminos, ¡oh rey de los siglos!
4. ¿Quién no Te temerá ¡oh Señor! y no engrandecerá Tu santo nombre? puesto que Tú solo eres el piadoso : de aquí es que todas las naciones vendrán, y se postrarán en Tu acatamiento, visto que Tus juicios están manifiestos .
5. Despues de esto miré otra vez, y hé aqui que fue abierto en el cielo el Templo del tabernáculo del testimonio ó el Santa-Santorum;
7. Y uno de los cuatro animales dió á los siete ángeles siete cálices de oro, llenos de la ira del Dios que vive por los siglos de los siglos.
8. Y se llenó el Templo de humo á causa de la magestad de Dios, y de su virtud ó grandeza ; y nadie podia entrar en el Templo , hasta que las siete plagas de los siete ángeles fuesen terminadas .
8. Y se llenó el Templo de humo á causa de la magestad de Dios, y de su virtud ó grandeza ; y nadie podia entrar en el Templo , hasta que las siete plagas de los siete ángeles fuesen terminadas .